martes, 6 de diciembre de 2016

Son sólo palabras

Son nuestros ojos que ya no ven el pasado ni el futuro. Todos ciegos después del placer de haber visto los infinitos colores que existen en el universo. Y es que sólo así podremos darnos cuenta de que nada es real, ni las palabras que describen cosas, ni las cosas que son materia eterna que antes fueron otra.  

Te quiero porque te quise

Alguna vez te conocí y tu a mi. Crecimos y compartimos todo aquello que ocurre sólo una vez. No sabría decir si nuestro lazo fue perfecto pero gran parte del tiempo lo parecía, excepto quizás por esos meses de verano en que dejábamos de vernos; tu partías al sur, siempre al sur, y yo nunca tenía muy claro qué haría todo ese tiempo. Pero comenzaba otro ciclo y todo parecía haber quedado donde mismo. No tengo claro tampoco en qué momento nos perdimos, en qué momento tomamos caminos que se fueron alejando cada vez más. En algunas ocasiones nos encontramos y cada una de esas veces yo volví a creer que, tal como cada comienzo de año, las cosas seguirían siendo iguales... tal como las dejamos. Pero pasaba el momento y, con dolor, me daba cuenta de que eso era una ilusión. En fin, nuestros caminos cada vez se alejan más, pero yo te sigo queriendo, porque te quise y eso no cambiará. 

lunes, 5 de diciembre de 2016

Querer cruzar el océano mil veces

Quiero irme de aquí, de esta ciudad, de este país. Si pudiera me llevaría todo lo bueno, toda la compañía sincera, el cariño desbordante, las conversaciones y las risas, los juegos y las caricias. Pero quiero irme de aquí y eso no se puede. Significa estar sola, pero al menos es una soledad auténtica y autoimpuesta.

Lavo mi cara para que las lágrimas en ella no se noten y estando frente al espejo, pero sin mirarme a los ojos, sigo llorando. Llorando por lo que fue y por lo que será, lo primero que se destiñe y se hace confuso, y lo segundo que es incognoscible e infinito.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

La mente juega trucos inesperados

Atrapada en la vigilia, que a ratos parece eterna pero que es realmente tan fugaz, me guío ya no por los ojos, con la absoluta certeza.. ¿certeza de qué?  lo he olvidado ya. Sólo quedan fragmentos de un goce que me llenó de adrenalina, de la energía que necesité para seguir, algo que no fue bello pero sí apasionante de alguna forma. Especial aunque manchado. Había olvidado ya muchas cosas, pero el destino siempre se encarga de poner cada cosa en su lugar y si hoy alguna imagen ha vuelto debo suponer que por algo será. No vale la pena atormentarse con otras interrogantes, no vale la pena porque ya todo pasó, y no me empeñaré en buscar la respuesta a por qué estas imágenes vuelven de vez en cuando a aparecerse perturbando la tan exquisita felicidad. Aprenderé algún día a enfrentarlas con más sabiduría o las olvidaré por fin en algún momento, aunque con ello se vaya también lo bueno, y cada cual seguirá su trayectoria sin rozar siquiera la de las demás. 

lunes, 3 de octubre de 2016

Hagamos como el viento - R

Que importan las nubes si el cuerpo tiene la energía, que importa el viento si los pies son los que guían. Y si es el viento el que nos trae, hagamos caso a la lluvia que nos quita los prejuicios, los miedos, las inseguridades, escuchando el silencio que nos envuelve cuando estamos rodeados de nada pero llenos de todo, de lo bueno y lo que convertiremos en bueno.

sábado, 1 de octubre de 2016

Dejarse llevar..

Girar, besar, reír con los ojos cerrados, como viviendo en una realidad paralela, llena de adrenalina, de libertad, de enajenación. Dejar que los demás me lleven, en un camino sin control, a ratos incluso asfixiante pero nunca llegando a asustarme. Son sólo fragmentos de un momento que no podría saber cuanto duró, pero quedan las sensaciones y algo más.

domingo, 25 de septiembre de 2016

Aquí se acaba

Lo malo se lo guarda. Esas palabras duras las plasma en algún otro lugar y las guarda como una lección, más para ella que para ti, que no las escucharás (en ninguno de los sentidos posibles) porque llegaste hasta el fondo donde nadie más llega, donde estás sola. No te desea nada, porque ahora eres nada. Que sencillo se vuelve todo de esa forma. Quizás siempre fuiste nada y ella simplemente no lo había notado. Pero el universo es sabio y bendito! Con el tiempo se siente cada vez más afortunada.